Cabalgata en cerro Dorotea, Puerto Natales

Cabalgata Puerto Natales

En las inmediaciones de Puerto Natales existe la posibilidad de desarrollar distintas actividades al aire libre, no solo una visita al Parque Nacional Torres del Paine. Dentro  de estas actividades se encuentran las cabalgatas en el cerro Dorotea ofrecidas a través de COMAPA, las que tienen lugar a escasos kilómetros del centro del poblado y comienzan en los faldeos del cerro, donde están ubicadas las parcelas que abastecen a la localidad de productos como lechugas, tomates, papas y frutillas, con un desarrollo hortícola que fácilmente representa el 80% de los huertos de la región.

 

Al llegar a la parcela, el gaucho Adán Paredes nos recibe junto a su familia y sus caballos criollos mansos y bien entrenados, los cuales son fuertes, dóciles y adaptados a la vida en áreas montañosas. Lo primero es probar el equipo –cascos y polainas– y una breve charla técnica instructiva y de seguridad. Las duplas de jinete y cabalgadura se asignan según la expertiz de cada cual, aunque no se requiere experiencia previa para poder desarrollar la excursión. Toda la cabalgata es al paso, sin riesgos para quienes no saben montar, y tiene una duración de entre tres y cuatro horas. Durante la temporada alta –septiembre a mayo– se realizan dos salidas diarias, a las 10 am y a las 3 pm. En invierno hay solo una salida a las 11 am.

El gaucho Adán Paredes lidera la cabalgata

Partimos desde el cruce Dorotea bordeando la ruta principal hasta comenzar a subir el cerro lentamente para llegar al mirador que está a unos 800 metros sobre el nivel del mar. En el trayecto observamos distintas especies de flora, desde campos de margaritas hasta arbustos frutales nativos como la murtilla de Magallanes y el calafate, cuyos deliciosos frutos, en el momento correcto, bien ameritan una detención. Vemos también aves, fundamentalmente pájaros del orden de los paseriformes, y numerosos caballos pastando con tranquilidad.

Zapatitos de la virgen y otras especies de flora se observan en el lugar

Tras poco más de una hora desmontamos en un área rodeada de árboles cargados de barbas de viejos, un liquen de color verde claro que suele encontrarse en los bosques de Nothofagus. Estos organismos surgen de la asociación entre un hongo y un alga; el hongo captura la humedad y el alga brinda la fotosíntesis, generando una simbiosis que demuestra la sabiduría de la naturaleza. Debido a esta trama de filamentos, el bosque da la sensación de ser un bosque más viejo, con un entorno místico y surreal. Luego caminamos algunos metros hasta llegar al mirador, donde incluso en días nublados se puede apreciar la intervención urbana de Puerto Natales. Frente a Puerto Natales observamos la península Antonio Varas con las montañas de la cordillera Prat y tras el cerro Ballena, el cerro monumento Moor. Desde allí también es posible ver el fiordo de Última Esperanza y el sector de la cueva del Milodón. En definitiva, en un día despejado se puede apreciar gran parte de la provincia, además de cóndores en vuelo.

Cabalgata Cerro Dorotea Puerto Natales
Desmontamos en un bosque cubierto de líquenes

Retornamos al punto de partida nuevamente al paso. Al llegar a la parcela nos espera el calor de la casa de Adán con un rico pan amasado, té y café. Allí conversamos sobre lo que vimos y conocemos un poco más de la vida en Patagonia antes de regresar a la ciudad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *