Navegando el fiordo Última Esperanza: fauna, montañas y glaciares

No hace frío y las calles aún llevan la música de la fiesta de la noche anterior.

Es viernes de enero y llueve menguadamente sobre Puerto Natales. El agua hace presagiar nuevos arcoíris, como los tantos que hemos visto estos últimos días. Después de un breve trayecto en bus nos embarcamos en la 21 de Mayo en Puerto Bories, donde se encuentra un ex frigorífico que fue centro de una revolución obrera en 1919 y que hoy es Monumento Histórico Nacional.

glaciares balmaceda y serrano

Zarpamos pasadas las 8.30 am, acomodados en torno a una mesa junto a la ventana. De a poco vamos dejando el canal Señoret y pasamos a la cuadra del fiordo Eberhard, cuyas tierras adyacentes fueron colonizadas por el capitán alemán Hermann Eberhard, díscolo grumete que luego de largos periplos por el mundo se estableció en la estancia Puerto Consuelo, dando inicio a la ganadería en la zona. Comenzamos a navegar por el fiordo Última Esperanza a la espera del arcoíris, a ratos en cubierta y otros protegidos del viento en la sala de pasajeros. A los pies del cerro Ballena divisamos la estancia Margot, y en punta Barrosa, tras una hora y media de navegación, una colonia reproductiva de cormoranes que cada verano permanece aquí hasta que los pichones aprenden a volar. Las montañas van creciendo al son de las fabulosas cabalgatas narradas por Karin Eberhard, bisnieta del pionero y compañera de viaje en esta jornada. Más fauna se aprecia por la borda, esta vez lobos marinos que en un pequeño grupo reposan sobre la roca. Más allá, una cascada cruza un bosque de Nothofagus y desciende en delicadas hebras hasta las verdes aguas del fiordo. A poco andar vemos al fin el arcoíris y otra embarcación de la 21 de Mayo que sigue la misma ruta. De pronto, el monte Balmaceda se muestra solo en parte cubierto por el glaciar del mismo nombre. Cuando lo vi por primera vez, décadas atrás, el hielo alcanzaba el fiordo, pero como muchos glaciares se encuentra en condición de retroceso.

Fiordo de Ultima Esperanza
Arcoiris en Fiordo de Ultima Esperanza
Glaciar Balmaceda

Atracamos en el muelle de Puerto Toro después de tres horas y media de navegación. Descendemos de la nave para internarnos en el Parque Nacional Bernardo O’Higgins, ubicado en el territorio ancestral del pueblo kawésqar. El parque es uno de los cuatro más grandes del mundo y protege una considerable superficie englaciada del Campo de Hielo Sur, la masa de hielo más extensa del continente americano. En unos 20 minutos atravesamos un bosque donde predomina el coigüe de Magallanes, el canelo y ciprés de las Guaitecas, aproximándonos al glaciar a través de un sendero que va bordeando el lago, en cuya orilla hay fragmentos de hielo que divierten a más de un curioso. La lluvia se ha detenido y el cielo se ha despejado para contemplar el espectáculo.

Parque Nacional Glaciares

glaciar Serrano
Sendero hacia glaciar Serrano

Pasado mediodía salimos del glaciar Serrano y al cabo de un rato brindamos con un whisky con hielos milenarios. A la hora de almuerzo nos detenemos en la estancia Perales donde esperamos expectantes las parrillas con cordero magallánico. La carne está exquisita y sin apuro volvemos al barco. Finalmente emprendemos el regreso a Puerto Natales, donde arribamos satisfechos y sin novedad alrededor de las 5.30 pm.

glaciar serrano
Brindis con hielos del Serrano

Torres del Paine en un día

Puerto Natales nos despide con una mañana de sol mientras cerramos nuestras mochilas para recorrer por un día Torres del Paine. Atravesamos una ruta de estancias y campos cubiertos con flores de trébol hasta llegar en unos 45 minutos a Cerro Castillo, una pequeña villa gaucha emplazada al lado de la frontera con Argentina, donde paramos en un local a comprar recuerdos y cafés. Afuera, un zorro confiado acepta posar para la cámara por un rato. Proseguimos camino al Paine hasta llegar al mirador del lago Sarmiento, de intenso azul turquesa, en cuya orilla se aprecia el blanco de los trombolitos, organismos de lento crecimiento que habrían comenzado a originarse unos 10.000 años atrás.

Torres del Paine
Entrada a Cerro Castillo
Full day Torres del Paine
Lago Sarmiento y su costa blanca

Al llegar a laguna Amarga nos conmueve el verdor del agua, el monte Almirante Nieto y las tres siluetas de las torres de granito que se insinúan tras las mágicas nubes de Magallanes. Allí hay presencia de estromatolitos, también formados presumiblemente después de la última glaciación. En la vecina portería ingresamos al parque en pocos minutos. Desde allí seguimos camino hasta el mirador del lago Nordenskjöld donde hacemos un saludo al viento, disfrutando estoicos de su intensidad. El lago ofrece espléndidas vistas de los Cuernos del Paine y debe su nombre al geólogo y explorador polar sueco Otto Nordenskjöld, quien durante la década de 1890 efectuó dos expediciones a la Patagonia. Bordeando las lagunas Las Mellizas observamos una manada de guanacos que cruza el camino con tranquilidad; los hemos visto a lo largo del recorrido, saltando cercos solos o en grupo. Estos camélidos sudamericanos de pelaje anaranjado son señores en estas tierras y se estima que su población llega a 280.000 ejemplares en la región. En el sector del Pudeto nos dirigimos hacia el estacionamiento desde el cual comenzamos una corta caminata hasta el Salto Grande, una cascada de 10 metros de altura donde vuelve a reinar el viento y un par de cóndores en lo alto. La vista continúa siendo magnífica.

Full Day Torres del Paine
Los vientos en el mirador del Nordenskjöld desafían el equilibrio de cualquiera
Full Day Torres del Paine
Salto Grande

Después del almuerzo volvemos al camino interior del parque siguiendo el contorno del lago Pehoé y el río Paine hasta llegar finalmente a la entrada del lago Grey. Nos han dicho que el río se ha desbordado y no podremos tomar el sendero que lleva a la playa, por lo que una visita al hotel surge como una buena alternativa para contemplar a lo lejos el glaciar. El glaciar Grey experimentó una alarmante fractura en noviembre de 2017, la cual lo dejó un inmenso témpano de alrededor de 350 x 380 metros, de tamaño mucho más grande que lo normal.

Torres del Paine
Un guanaco cruza el camino interior del parque

Salimos del parque por el camino nuevo, una bella vía boscosa con Nothofagus y ciprés de las guaitecas, entre otras especies. En el lago Toro nos detenemos en un mirador con vistas a los Cuernos para luego proseguir hasta la cueva del Milodón, nuestra última parada. En este lugar se encontraron restos de milodón, un perezoso gigante, y otros animales extintos que coexistieron con el hombre, como el caballo americano, el tigre dientes de sable, el oso y la pantera patagónica. Tras recorrer la caverna de 200 metros de profundidad regresamos a Puerto Natales, con luz para un buen rato y a tiempo para una aperitivo mirando el canal Señoret.

Full Day Torres del Paine
Réplica de un milodón