De Puerto Natales al glaciar Perito Moreno

glaciar perito moreno

Dejamos atrás Puerto Natales con su costanera esculpida mientras los cisnes de cuello negro pastan en el canal Señoret. En la ruta a Cerro Castillo, al pasar por fuera del Hotel Posada Tres Pasos, recordamos a la poetisa Gabriel Mistral, cuya estadía en el lugar le sirvió de inspiración para escribir el libro Desolación, una de las obras que contribuyó a hacerla ganadora del Premio Nobel de Literatura en 1945. Hacemos un alto en Cerro Castillo para comprar pesos argentinos antes de cruzar la frontera por el paso Río Don Guillermo. No hay mucha gente, por lo que el trámite resulta rápido hasta llegar a Cancha Carrera, la frontera argentina, donde un bus nos alarga un poco la espera.

glaciar perito moreno
Guanacos en la pampa patagónica (Fotografía de Rosario Burgos)

Continuamos por la pampa disfrutando la amplitud del paisaje. Un par de veces nos detenemos a tomar fotos de guanacos y caballos que aparecen aquí y allá. Admiramos la cantidad de autos chilenos y el gran número de ciclistas que pedalean con voluntad. Pasadas algunas horas de nuestra partida llegamos al mirador Julio Heredia (El “monito”). Allí apreciamos a lo lejos el lago Argentino y todo el esplendor de la inmensidad austral. Sabemos que El Calafate está próximo. Finalmente entramos al poblado, un vergel cultivado por la mano del hombre blanco que estos territorios lejanos vino a habitar.

Salimos de El Calafate para recorrer los 80 kilómetros que nos llevarán al Parque Nacional Los Glaciares, nuestro destino final. Esta área protegida fue declarada Patrimonio Mundial por la Unesco y tiene una superficie de 726.927 hectáreas, casi la mitad se encuentra cubierta de hielo por glaciares como el Viedma, el Upsala, el Spegazzini, el Ameghino y el Perito Moreno. Para visitar este último aún nos quedan algunos kilómetros desde la portería, un camino poblado de Nothofagus y curvas que exigen baja velocidad. En el trayecto vislumbramos el glaciar y nuestra emoción aumenta al llegar al sector de las pasarelas, un entramado de larga extensión que permite apreciar el Perito Moreno desde distintos ángulos. No hay fotografía que pueda recrear la visión de estar allí. Este verdadero imperio de hielo tiene una superficie de 254 kilómetros cuadrados, siendo un poco más grande que la ciudad de Buenos Aires. El frente del glaciar tiene unos 70 metros de alto, y en la parte central se mueve unos dos metros por día, es decir, más de 700 metros al año.

Glaciar Perito Moreno
Glaciar Perito Moreno

Después de permanecer unas dos horas en el parque retomamos el camino a El Calafate, donde cargamos combustible. En la ruta 40 nuevamente vemos ciclistas, guanacos y un par de santuarios con banderas y cintas rojas en recuerdo al Gauchito Gil, una figura argentina objeto de devoción popular. No hay gente esperando en la frontera. La noche aún no es noche, así es que sacamos una vez más nuestras cámaras antes de terminar el día en Puerto Natales cenando un curanto ejemplar.

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